
Angostura. Por muchos años Sinaloa, y en especial la parte central del estado, ha sido considerada como
la mejor región de México para la cacería de patos.
Una de las bellezas naturales que ofrece a los amantes del turismo cinegético son los humedales que refugian
a cientos de aves migratorias y son explotadas por el Club Patolandia.
Gilberto Salomón Sáinz comenta que este año cumplen
25 años en operación, y día tras día la actividad obtiene mayor reconocimiento a nivel mundial, sustentado en la calidad
del servicio que se ofrece.
El propietario de Patolandia señala que personalidades importantes a nivel local, nacional e internacional han disfrutado
de la práctica del deporte y de la tranquilidad que brinda el lugar.
Explica que Sinaloa es un estado privilegiado geográficamente, está ubicado en el área principal de lo que en la emigración de las
aves acuáticas se llama la Corriente del Pacífico.
En sí presenta el hábitat ideal para las aves migratorias que vienen de la parte sur y central de Canadá y la
parte norte de Estados Unidos, les ofrece un clima envidiable, la alimentación suficiente para lo que se le
llama la época de invernación.
“Es el estado que mundialmente se conoce como la capital de los patos, por su riqueza agrícola, en agua, en los humedales es
el hábitat perfecto y los patos vienen y se quedan de cuatro a cinco meses.
Ubicación. Patolandia está localizada en el noroeste de México sobre las costas de Sinaloa, específicamente
en los municipios de Angostura y Navolato.
Para llegar a la zona, se ubica aproximadamente a cinco kilómetros de la sindicatura Colonia Agrícola Independencia (Chinitos),
Angostura y a una distancia de 70 kilómetros de la capital del estado.
Patolandia nació por la afición de sus propietarios a la cacería, por el espíritu de servicio y las ganas de ofrecer
al mundo lo que Sinaloa tiene.
“Comenzó a verse la posibilidad de traer gente del extranjero y obtener algún beneficio de lo que tenemos en el estado. Uno pagaba
por ejercer la afición, ahora nos pagan por hacer lo que más nos gusta.”
Las marismas son inmensas, pero el área que tiene autorizada el club para la práctica del deporte son 14 mil hectáreas.
Gilberto Salomón expresa que Patolandia es el lugar perfecto para la cacería de patos y palomas que se realiza de noviembre a
febrero.
“Lo que estamos haciendo es ejercer una actividad reglamentada, que cuenta con normatividad por parte de la Semarnat, aprovechando
o haciendo uso del recurso que nos ofrecen las aves migratorias.”
En un principio lo fuerte de los visitantes eran personas del extranjero, pero en la actualidad Patolandia ha
sido uno de los clubes que más ha enfocado sus baterías hacia el turismo cinegético nacional.
El propietario informa que tienen aproximadamente seis años picando piedra con el turismo nacional.
“Somos de los pocos clubes en el país que tiene más del 50 por ciento de sus clientes de turismo nacional,
obviamente de ahí en fuera nuestro segundo mercado son los norteamericanos, después se diversifica en lo que es el turismo
europeo y canadiense.”
La tierra de los patos (significado de Patolandia) ha sido visitada por muchas personas que son testigos
del maravilloso espectáculo que brinda la naturaleza.
Es un atractivo turístico de la región del Évora que pone de manifiesto las riquezas con que se cuenta
en el estado, es una ventana abierta para la práctica de la cacería.

Turistas. La personalidad más importante que ha disfrutado de la cacería en Patolandia es el señor
George W. Bush, ex presidente de Estados Unidos y padre del actual mandatario, estuvo en el mes de noviembre
de 2002, por tres días, acompañado de empresarios muy importantes.
En 25 años que tiene operando el club sólo se han cazado dos patos albinos, que son totalmente
blancos y se da uno entre mil, curiosamente uno lo cazó el ex presidente de Estados Unidos.
Gilberto Salomón Sáinz dijo que personas de toda índole han disfrutado de una estancia en Patolandia, como son condes
europeos, empresarios estadounidenses, actores, políticos del ámbito local y nacional.
Normalmente lo que buscan es discreción para disfrutar de la cacería de patos y palomas, la cual se
les ha brindado.
Belleza. La época hábil que establece el Gobierno Federal es de 120 días, que están contemplados de noviembre
a febrero.
Para la cacería se tienen 17 especies de aves, los nombres son en inglés, por mencionar algunos: pintail,
ruddy duck, american widgeon; además existen algunos tipos de ganso y una especie de la región que es la pichihuila.
Las marismas de Patolandia se embellecen aún más con la variedad de aves que habitan en el lugar.
El propietario mencionó que el último censo que realizaron arrojó 172 especies de aves diferentes, dentro
de las cuales se encuentran los patos canadienses, una gran variedad de aves terrestres, de rapiña que vienen emigrando junto
con su alimento, también existen pelícanos, gaviotas águilas, halcones, cenzontles.
Así, mientras el turista practica el deporte, disfruta de un hermoso espectáculo natural.

Servicios. En Patolandia se ofrece transportación terrestre, hospedaje, alimentos, servicios de cacería y
para la obtención de la licencia que se requiere.
Mario Rocha asegura que cuentan con un equipo
de profesionales para atender a los turistas.
El encargado del lugar indica que a los cazadores se les asigna un ayudante, que los acompaña en la actividad
para recoger los patos u ofrecerles un refrigerio. La cacería de patos se da de cuatro a cinco horas, y desde el campamento
hasta la laguna los turistas son llevados en carro.
Ahí se encuentran los aerobotes para trasladarlos las carracas, desde donde tratarán de hacer la mejor cacería.
En el caso de las palomas, se tiran en unas parcelas cercanas al campamento.
La alimentación que se brinda está basada en la gastronomía mexicana y en platillos de la región.
Normalmente en la primera cena los turistas degustan pato asado, y en su estancia se llevan la satisfacción
de haber saboreado el mejor mole, los mejores chiles rellenos, el chilorio y los mariscos. Patolandia con el
compromiso de sus trabajadores brinda una gran hospitalidad, es parte del mosaico de atractivos turísticos
que tiene Sinaloa para el mundo.